DYLE Nº 30

Agrupación de Centros. Un programa educativo más allá de las fronteras
La Subdirección General de Cooperación Territorial e Innovación Educativa del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, ofrece cada año, a todos los colegios públicos de nuestro país, la oportunidad de adherirse a una convocatoria de ayudas y subvenciones cuya pretensión es facilitar a los centros educativos financiación para la realización y puesta en marcha de proyectos comunes que favorezcan la sostenibilidad, la inclusión y la innovación educativa. Nos encontramos ante una iniciativa que une a colegios de diferentes regiones y comunidades autónomas mediante una gestión solidaria y compartida de recursos y prácticas educativas; fomentando el intercambio entre docentes y alumnado, y logrando objetivos que un centro, sin apoyos, no podría alcanzar.
Colegios que, desde distintos puntos de la geografía española, estén interesados en trabajar de forma más accesible y flexible. Diferentes entornos, diversos contextos educativos y múltiples maneras de entender y actuar.
Todos ellos convergen en un propósito común: la mejora de la calidad del sistema educativo a partir de una perspectiva colectiva.
El Colegio Público Condado de Noreña (Asturias), al igual que los otros centros implicados, se incorpora a este programa en el año 2024 movidos tal vez por la curiosidad. Curiosidad por conocer los enfoques de trabajo adoptados en otros centros, curiosidad por establecer contacto con nuevos claustros, curiosidad por reflexionar sobre distintos procesos educativos y dinámicas alternativas, curiosidad por la gestión y funcionamiento de distintas administraciones…
Curiosidad por saber; porque siempre se ha dicho que el saber no ocupa lugar y si algo está claro en nuestra profesión es que el reto ya no es simplemente cuantificar el saber sino cualificar el saber hacer.
Nuestra labor no es estanca, no es unidireccional. Permea y se nutre de las experiencias propias, pero también ajenas. Es necesario identificar al acompañante o acompañantes adecuados para compartir estas experiencias y será en esta parte del proceso donde se afiance una red educativa integrada por cuatro centros participantes.
En primer lugar, encontramos al CEIP Alejandro Rubio de Guadalix de la Sierra (Comunidad de Madrid). Colegio multicultural, reconocido y galardonado por sus propuestas de intervención en la educación en valores y sus aulas del futuro.
CP Condado de Noreña de Villa Condal de Noreña (Asturias). Una escuela de no más de 400 alumnos, situada en un entorno rural privilegiado, con gran
potencial en el desarrollo de proyectos integrados y el uso de espacios y recursos sostenibles.
En tercer lugar, hallamos el CEIP Menéndez Pidal de Sevilla (Andalucía). Está escuela se encuentra en un barrio característico por su alto nivel de conflictividad, deprivación sociocultural y destacadas dificultades sociales; el barrio de Torreblanca. Una comunidad de aprendizaje que nos ha regalado grandes aprendizajes en la resolución pacífica de conflictos y en la gestión comunitaria. He aquí una contribución anónima idónea para esta ocasión: “Cuando nadie espera nada de ti, todo lo que logras es mérito propio.”
Finalmente, CEIP Plurilingüe nº1 de Tui (Galicia). Pequeña escuela con grandes profesionales. Alto compromiso de inversión por parte de la administración autonómica y ejemplo de implicación y gestión óptima. N°1 también en las tutorías compartidas de sus aulas. Una de las estrategias educativas más DUA llevadas a la práctica, en la realidad escolar.
Esta red, cuyos aportes resultan especialmente relevante desde su base, da soporte a un proyecto común orientado, entre otras cosas, a:
El análisis conjunto de estrategias sobre equidad educativa, inclusión y convivencia.
La formación del profesorado.
La profundización en la equidad educativa como paso previo a una verdadera inclusión y clima de bienestar real.
La optimización de los recursos humanos.
La profundización en la innovación a través de metodologías activas de aprendizaje.
La diversidad socioeducativa de cada centro, abordada desde su individualidad, hace posible la construcción de un programa de trabajo que combina estrategias comunes con intervenciones especializadas.
El CP Condado de Noreña articula un programa propio que se presenta bajo el título: “Semillas: cultivando igualdad y convivencia”. En él, se subraya la necesidad de abordar y fomentar la convivencia, la igualdad y la inclusión dentro del centro. Cuestiones que ya se abordan de manera positiva, pero que requieren readaptación y continuidad en su implementación, con el fin de favorecer el desarrollo integral de personas que, en un futuro no muy lejano, sean capaces de convivir en sociedad respetando la diversidad y actuando con equidad.
Dentro de este programa destacan iniciativas como el programa de Mediación Escolar, el proyecto coeducativo “Una persona, muchas capacidades”, los proyectos integrados de los ciclos, el proyecto “Patios dinámicos” o la propuestas relacionadas con educación sostenible.
El conjunto de estas acciones, junto con otras, configura una visión integradora de los retos que se persiguen:
Creación de vínculos con los demás centros participantes.
Promoción de actitudes que impulsen la mejora del clima de convivencia y el trato respetuoso e igualitario.
Establecimiento de un marco para la formación y reflexión mediante encuentros que posibiliten la visibilidad de buenas prácticas y el aprendizaje compartido.
Recopilación de conclusiones, herramientas, materiales elaborados, etc., así como del impacto generado en los centros agrupados.
¿De qué manera aspira el Colegio Condado de Noreña a alcanzar sus metas?
Creación de espacios educativos inclusivos y promoción de una educación Ecosocial a través de la potenciación de escenarios verdes.
Organización de recursos humanos para la mejora de la equidad educativa. Uso de metodologías y estrategias innovadoras.
Desarrollo de un Proyecto de formación Continua (PFC) cuyas líneas de trabajo estén íntimamente relacionadas con la capacitación, el desarrollo profesional y las prácticas educativas de éxito.

Potenciación de la colaboración comunitaria.
Promoción de una cultura escolar igualitaria, inclusiva, multicultural y diversa.
Ejecución de programas de mentoría y apoyo entre Iguales y con adultos de referencia. Elaboración de banco de recursos y materiales didácticos.
Para poder implementar todo lo anterior, enfrentando el desafío que supone la distancia entre centros, son esenciales dos pilares: una organización adecuada y una coordinación efectiva.
Cronogramas detallados de tareas anuales, planificación de reuniones periódicas a través de las coordinaciones y representantes de cada centro así como de sus equipos directivos y por supuesto, movilidades docentes; ocasiones perfectas para sacar el máximo provecho de lo que los demás están dispuestos a ofrecer.
Encuentros que añaden un valor terapéutico a su dinámica. Reuniones que permitirán compartir realidades y actuaciones, comparar y reconocer alternativas, escuchar, celebrar y debatir. Tomar notas, poner en práctica y continuar con el diálogo iniciado, en la distancia.
Toda la comunidad escolar está llamada a participar. Todas las escuelas han contado con la colaboración de “los otros”; las familias, el profesorado y numerosas instituciones que han complementado y enriquecido las convivencias. En Asturias podemos agradecer la presencia y participación de muchos; Universidad de Oviedo, Facultad Padre Ossó o Aldeas Infantiles son sólo algunos.
Colaboradores que han formado parte, estrecha y cercana, en esta experiencia.
Una estructura personal coordinada y clave para la generación de vínculos sostenibles en el tiempo, para promover la implicación y participación activa, así como para generar espacios de análisis, reflexión y divulgación.
No estamos solos; no queremos estar solos, de eso se trata: “perspectivas diversas imprimen enfoques interdisciplinares y multidimensionales altamente enriquecedores”.
Hemos labrado una ruta de trabajo ¿eficaz?
El primer curso escolar servirá como faro, como toma de contacto, como punto de partida de lo más concreto a lo más general: planificar, crear equipos de trabajo, dotar a los participantes de herramientas, llevar a cabo las primeras movilizaciones intercentros y por supuesto, cómo no puede ser de otra manera… Evaluar y generar retroalimentación.
Los errores nos hacen humanos y es desde los mismos desde donde, en muchas ocasiones emana el aprendizaje, pero ser excesivamente ambicioso puede abocarnos irremediablemente a un error continuado.
Las decisiones iniciales emergerán del centro y su trabajo interno se orientará a producir resultados susceptibles de ser aplicados en otros contextos.
En este curso también comienzan los primeros encuentros. El contacto real, el contacto humano.
Movilidades que coloquialmente hemos denominado 3×3. Con una programación de trabajo definida previamente, tres docentes de cada centro viajarán tres días a una ciudad “vecina”, sumergiéndose en sus escuelas y en la vida de su alumnado y así regresar con la “maleta” llena de aprendizajes, ideas y experiencias listas para compartir con el resto de sus compañeros/as de centro a través de elaboradas sesiones formativas. Si somos capaces de diagnosticar las dolencias de nuestra escuela podremos valorar de manera óptima las aportaciones de otros colegios para que estás redunden o no, en un beneficio propio.

Tui y sus tutorías compartidas, Noreña y su educación sostenible, Sevilla en comunidad de aprendizaje y Guadalix con sus experiencias innovadoras.
Todos ellos han realizado numerosas aportaciones que podrían ser replicadas con éxito en otros espacios, adaptadas en espacios propios o desechadas por no ser el espacio correcto. En el curso escolar 24/25, el CP Condado de
Noreña ha comenzado a implementar, de forma parcial, dinámicas relacionadas con la resolución pacífica de conflictos y grupos interactivos propuestos por el colegio Menéndez Pidal; ha reelaborado estrategias de aprendizaje activo y cooperativo presentadas por el colegio Alejandro Rubio y se encuentra actualmente, implementando algunas de las estrategias de docencia compartida integradas en el colegio N°1 de Tui. En el segundo curso, respaldados por la experiencia acumulada, los claustros asumen la iniciativa. Atendiendo activamente a sus demandas formativas e informativas, fomentando la transferencia de buenas prácticas y manteniendo las movilidades que nos llevarán a recordar siempre la relevancia de compartir, interactuar y construir juntos/as, por y para todos/as. Un segundo año que implica profundizar y consolidar aprendizajes previos.
Discutir aspectos de la práctica considerando también sus barreras y desafíos y además, apoyar la implementación de propuestas propias en otros centros adecuando las mismas a sus características, necesidades y potenciales. A comienzos del presente curso escolar, tres docentes del Colegio Condado de Noreña se trasladan al colegio público de Guadalix de la Sierra con una clara función; ofrecer formación a su claustro para la implementación de proyectos integrados tanto en la etapa de educación infantil como en educación primaria.
En última instancia y bien cercano el final de esta gran experiencia ¿qué valor tendría todo nuestro trabajo si no sirviera para examinar la pertinencia de lo que hemos planteado y el grado en que hemos cumplido los objetivos trazados hace dos años? La evaluación del programa constituirá un registro imprescindible, la memoria resultante servirá para fundamentar nuevas decisiones, pero si en algo se coincide de manera incuestionable es que, programas como estos son una oportunidad única para convertir cada escuela en LA ESCUELA.
Esa escuela que deseamos y por la que luchamos de forma romántica. Una escuela que responde a las exigencias de la LOMLOE: inclusiva, innovadora, integradora y de excelencia.
