Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº 28

DYLE Nº 28

Experiencias

Programa Campus Ítaca: una propuesta de la Universitat Autònoma de Barcelona

Àlex Márquez Oliet

Fundación Autònoma Solidària

Origen y descripción del programa

El programa Campus Ítaca (PCI) nació en el año 2004, inspirado por el proyecto Summer Academy de la Universidad de Strathclyde de Escocia. Sus pretensiones, vigentes más de 20 años después, son: por un lado, reducir el abandono escolar prematuro y, por el otro, promover que los alumnos participantes cursen estudios post-obligatorios, mostrándoles uno de los posibles caminos académicos: cursar estudios universitarios.

Organizado desde la Fundación Autònoma Solidària (FAS), el PCI consiste en una estancia de 7 días en el Campus de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), en horario de mañana y tarde, dirigida a estudiantes que han finalizado 3º de ESO y que tiene como objetivo principal reducir el abandono escolar prematuro. Para ello, propone un amplio y variado catálogo de actividades de diversa índole, implementadas mayoritariamente por personal docente e investigador de la UAB y, en menor medida, por los monitores que acompañan a los alumnos a lo largo de los 7 días: estudiantes universitarios de la UAB y con titulación en el ámbito de la educación en el tiempo de ocio, contratados por el programa.

En cada edición, especialmente en los años recientes, el PCI acoge alrededor de 310 alumnos, de unos 70 institutos públicos cercanos a la universidad, que se distribuyen en dos turnos: 155 alumnos participan a finales de junio y principios de julio y 155 lo hacen a lo largo de la primera quincena de julio. Asimismo, los 150 alumnos que coinciden simultáneamente en el campus se distribuyen en 12 grupos, de entre 13 y 14 alumnos, bajo la guía y apoyo del monitor.

La vulnerabilidad socioeconómica como aspecto determinante en el futuro de los estudiantes

La mayoría de alumnos que participan en el PCI comparten una triple circunstancia: la primera: se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica reconocida por el Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya (Necesidades Educativas Específicas de tipo B); la segunda: no tienen referentes familiares cercanos con estudios universitarios; y la tercera y última: tienen bajas expectativas para cursar estudios post-obligatorios. Son los institutos de educación secundaria los que eligen, entre los alumnos de su instituto que cumplen los requisitos, a los participantes en el PCI (entre 3 y 7 alumnos por instituto). Posteriormente, una comisión formada por representantes del instituto y representantes del ayuntamiento correspondiente validan la lista final de participantes.

El Campus Ítaca, por lo tanto, pretende ofrecer oportunidades a aquellos alumnos que, por sus circunstancias, tienen menos opciones de acceder a ellas, como numerosas investigaciones han mostrado en los últimos decenios; es por ello que la participación es gratuita para las familias, siendo posible gracias a la financiación de diferentes entes públicos, entre los que destacan los ayuntamientos de los institutos participantes, la UAB, el Consell Comarcal del Vallès Occidental y la Diputació de Barcelona.

Proyectos académicos para estimular el interés de los alumnos

A lo largo de su estancia, los alumnos participan en distintas actividades, que se distribuyen en tres bloques: académicas, lúdicas e institucionales. Las académicas, por su manifiesta relación con el objetivo del programa y por el tiempo que ocupan, son las más relevantes. Además, son las únicas implementadas exclusivamente por personal docente e investigador de la UAB.

Las actividades académicas se organizan en tres categorías: casos a resolver, proyectos de investigación y taller de habilidades comunicativas.

Los casos a resolver son actividades que plantean a los jóvenes un caso o un reto que deberán resolver a lo largo de 6 horas distribuidas en un único día. El conjunto de casos a resolver que ofrece el PCI pretende ser una muestra representativa de los estudios que se ofrecen desde la UAB; por este motivo, los contenidos son muy diversos y abarcan ámbitos como ciencias, letras y humanidades, ciencias sociales y jurídicas o ciencias de la salud. Cada grupo de alumnos participa en dos casos a resolver durante la estancia.

Los proyectos de investigación son un conjunto articulado de actividades de un ámbito de conocimiento, que representan cómo -y qué- se investiga académicamente en ese ámbito. Tienen una duración de 10 horas, distribuidas en dos días. Los resultados de este proyecto son presentados por los alumnos ante las familias, los monitores, los profesores y los compañeros en el acto de clausura del último día, del que hablaremos más adelante.

Por último, el taller de habilidades comunicativas es una actividad que se implementa en dos momentos y con distintos protagonistas. Consiste en que un experto en habilidades comunicativas comparte estrategias, recursos y consejos para hablar en público. El primer momento, antes del inicio del PCI, lo protagonizan un profesor de la UAB, experto en el ámbito, y los monitores de los estudiantes, que actúan como alumnos del taller. El segundo momento se enmarca durante la implementación del PCI y, en este caso, son los monitores, con la formación recibida, quienes asumen el rol de expertos e imparten la sesión ante su grupo de alumnos, transfiriendo los conocimientos adquiridos. El objetivo de este taller es que los alumnos aborden con mayor confianza y recursos la presentación del acto de clausura, y a su vez mejoren su competencia comunicativa.

Actividades lúdicas para construir nuevas relaciones

Las actividades lúdicas promueven que los alumnos se relacionen de una manera más relajada y distendida para reforzar los vínculos entre ellos y con su monitor. Se dividen en: juegos en grupo, juegos de agua y piscina. Cabe destacar que los alumnos que forman cada grupo del PCI no se conocen previamente entre ellos, por lo que estas actividades les permiten establecer nuevas amistades con otros adolescentes de su edad.

Los juegos en grupo son actividades implementadas por los monitores. Incluyen tanto las actividades del primer día: juegos de conocimiento y creación de grupos, como las actividades lúdicas de la franja de tardes. Los juegos de conocimiento y creación de grupos son las actividades que permitirán configurar cada uno de los grupos estables de alumnos que se mantendrán durante los 7 días.

Los juegos de agua se llevan a cabo dos de las cuatro tardes destinadas a actividades lúdicas, y se pretende con ellos que los adolescentes puedan sobrellevar mejor las altas temperaturas propias de los meses de verano durante la actividad física en el exterior. Por último, y en clara relación con los juegos de agua, el uso de la piscina pretende promover que los jóvenes dispongan también de un espacio distendido, refrescante y de interacción no regulada.

El acto de clausura: uno de los momentos más especiales y simbólicos

Organizado el último de los 7 días, el acto de clausura consiste en la presentación, por parte de los alumnos, de los resultados del proyecto de investigación en que han participado. Y lo hacen ante un amplio público: desde representantes de ayuntamientos e institutos, hasta familiares y amigos. Es un momento simbólico, muy especial, por al menos dos razones: la primera de ellas, porque promueve que los estudiantes se conviertan en protagonistas; la segunda, porque las famílias tienen la oportunidad de poner en valor no solo el PCI, sino también el entusiasmo e interés con el que sus hijos narran la experiencia vivida y los aprendizajes construidos.

En el acto de clausura intervienen miembros del equipo de gobierno de la universidad, así como otros agentes colaboradores, mostrando todos ellos su compromiso y confianza con el programa Campus Ítaca.

El trabajo en red: requisito indispensable para el éxito del programa

Para lograr que cada edición sea un éxito, es condición necesaria la coordinación y el trabajo en red. Dos de los agentes colaboradores con quienes la relación es más estrecha e intensa son: por un lado, los institutos y, por otro lado, los ayuntamientos de los municipios correspondientes.

Desde septiembre hasta junio, los institutos colaboran con el PCI en diferentes aspectos: recogida de indicadores académicos, proceso de selección de los alumnos, explicación del programa a las familias y alumnos, gestión de los documentos de participación, etc. Cada instituto tiene asignado un referente, miembro del claustro, que es quien se encarga de asumir todas las tareas vinculadas al PCI en coordinación con el equipo técnico del programa.

En ese mismo periodo, los ayuntamientos facilitan que la relación entre los institutos y el programa sea posible. Para ello, establecen un convenio de colaboración con la FAS, en el que se recogen los compromisos y obligaciones de ambas partes. Además, validan el proceso de selección llevado a cabo por los institutos, revisando y constatando que cumplen con los criterios estipulados, y financian una parte del coste del programa.

En definitiva, pese a ser un programa que se ejecuta en poco más de tres semanas, requiere una preparación que ocupa meses, y en la que los institutos y los ayuntamientos son también protagonistas, contribuyendo a que el PCI se haga posible en una nueva edición. La próxima, la vigésimo tercera, será en el 2026, sumando nuevos participantes a los 7456 alumnos de 91 institutos, 33 municipios y 7 comarcas, 1467 profesores de la UAB, 177 colaboradores externos y 397 monitores que han formado parte del PCI en el período comprendido entre el año 2004 y el 2024.

Invitamos a aquellos lectores que quieran conocer con mayor detalle el historial y los resultados del programa Campus Ítaca a leer el informe elaborado por el grupo de investigación ATLAS, de la UAB, con motivo del vigésimo aniversario del programa. Disponible en:
https://www.uab.cat/doc/Informeavaluacio20edicions
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