DYLE Nº 28

Entrevista a Eva Alcón Soler
No toda Europa, ni siquiera su mayoría, tiene articulado un sistema de acceso mediante prueba. ¿Comparte la idoneidad de este modelo?
Efectivamente. En algunos países de nuestro entorno no cuentan con este tipo de pruebas, y es más, en algunos como en EE. UU., lo dejan exclusivamente limitado a las pruebas de acceso que cada universidad desee implantar.
Dicho esto, en el actual contexto de nuestro sistema educativo, nuestro modelo de pruebas de acceso, que sin duda puede mejorar, en nuestra opinión funciona razonablemente, y es necesario, si atendemos a que el número de plazas universitarias de oferta pública es limitado y en muchos casos menor que la demanda en un buen número de titulaciones. Por este motivo, no cabe duda que hay que ordenar de algún modo a los estudiantes de acuerdo con su rendimiento académico para que puedan elegir la titulación que quieran estudiar, utilizando para ello una prueba común o similar externa a los centros de secundaria.
La opción de que no exista esa prueba llevaría a la imposibilidad de ordenar a los estudiantes, pues las calificaciones dependerían solo de los niveles de exigencia y resultados en la evaluación de los diferentes centros educativos donde estos cursaron sus estudios.
¿Cuál es su valoración general sobre el actual modelo de pruebas de acceso a la universidad en España? ¿Considera que el sistema actual garantiza la equidad y la igualdad de oportunidades entre los estudiantes de las distintas comunidades autónomas?
El modelo de las pruebas, como apuntamos, es mejorable, pero es el que tenemos, y si bien funciona razonablemente, debemos intentar mejorarlo, aunque los cambios somos conscientes de que son difíciles.
Es lógico pensar que, dado que el distrito universitario es único, las pruebas de acceso a la universidad deberían ser las mismas para toda España. Pero claro, para poder llegar a eso, deberían unificarse los contenidos del bachillerato en todas las comunidades autónomas, lo cual es bien difícil, pero al menos es importante una mayor unificación de los contenidos en los programas y materias a evaluar, cosa que hemos estado haciendo desde la CRUE con la colaboración de los coordinadores de materia de todas las comunidades autónomas.
¿Qué elementos del sistema actual generan más controversia o falta de consenso entre las universidades o las comunidades autónomas? ¿Cómo valora la coexistencia de diferentes modelos de examen según la comunidad autónoma?
Sin ninguna duda, la coexistencia de diferentes modelos de examen es a nuestro juicio la principal debilidad del modelo. La opinión de muchos profesores universitarios involucrados desde hace años con las PAU es coincidente, en el sentido de reclamar un mayor consenso entre las universidades y las comunidades autónomas en orden a una mayor uniformidad y similitud en las pruebas. Con el acuerdo de la CRUE sobre unos criterios comunes para la evaluación, se está avanzando en esta dirección.
¿Considera que la comunidad universitaria representada por la CRUE participa de la idea de integrar de manera más evidente el enfoque de las competencias frente a la exclusiva atención de los conocimientos?
Es bien conocido que en la mayor parte de sistemas educativos de nuestro entorno se fomenta desde hace años ese enfoque de competencias frente al conocimiento más memorístico, y eso en todos los niveles educativos. Las universidades de los países avanzados, y entre ellas las nuestras también, se están posicionando claramente hacia ese enfoque.
Otra cuestión es que un sistema de evaluación en competencias no encaje muy bien con el actual modelo de pruebas de 90 minutos por materia. Además, el movimiento hacia el enfoque de competencias debería acompasarse, como es lógico, en los diferentes niveles educativos.
¿Qué cambios estructurales propondría para repensar el acceso a la universidad en un contexto más inclusivo y adaptado al siglo XXI? ¿Qué papel deberían tener las universidades en la definición y evaluación de estas pruebas en el futuro?
No debemos olvidar que estamos hablando de pruebas de acceso a la universidad y que los estudiantes que desean entrar en ellas vienen de centros educativos con niveles y resultados en su formación en ocasiones muy diversos, lo que hace necesario el mantenimiento de unas pruebas de acceso uniformes para garantizar que ese acceso se realice en términos de equidad y preservando la igualdad de oportunidades, seleccionando siempre a los mejores entre los que reúnen las condiciones y niveles académicos necesarios.
Es por ello por lo que, en nuestra opinión, las universidades deberían jugar un papel fundamental en el diseño y desarrollo de estas pruebas. Al final, son ellas las que van a recibir a los estudiantes que participan en las PAU, por lo que algo tendrán que decir en el modelo de pruebas que preparen a los estudiantes para desarrollar sus estudios en la universidad.
¿Qué piensan las universidades sobre la inflación general de notas de los últimos años? ¿Han evaluado el impacto de la misma en el acceso a titulaciones muy demandadas?
Desgraciadamente es un hecho observado, por lo que como decíamos es más necesario aún incorporar una prueba de evaluación externa a los centros de secundaria lo más uniforme o similar posible, puesto que solo con las calificaciones de estos centros no sería suficiente para ordenar adecuadamente a los estudiantes.
La inflación de notas en bachillerato lleva a que el rango de notas de los estudiantes sea cada vez más pequeño, acumulándose en la parte alta del mismo. Creemos que deberían analizarse los resultados de cada centro en las PAU en relación con la nota media de bachillerato de sus estudiantes, de modo que el órgano competente de control de las comunidades autónomas pudiera analizar los casos en que las diferencias entre ambas calificaciones fuesen significativas y difíciles de justificar.
También ha habido una inflación de notas debido a los cambios en la estructura de las pruebas a raíz de la pandemia. En el último curso, con la vuelta al modelo anterior, se ha notado una leve disminución en las calificaciones medias. En cualquier caso, las notas de acceso se han visto afectadas en la misma medida.
