Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº 29

DYLE Nº 29

Columna territorial

La voz de los foros territoriales

Nélida Zaitegi De Miguel

Hemos renombrado la sección Columnas Territoriales de DyLE para acercarnos a los Foros que conforman el FEAE estatal y dar voz a sus protagonistas. A través de entrevistas realizadas por Nélida Zaitegi, la revista quiere mostrar de primera mano las iniciativas, reflexiones y experiencias que se desarrollan en los distintos territorios, reforzando así el diálogo y la conexión entre quienes formamos parte de esta red.

Comenzamos con el FEAE de Asturias y para ello entrevistamos a Dolores Pevida Llamazares, su presidenta actual.

Nélida Zaitegi. Dolores, ¿qué nos puedes decir del FEAE asturiano?

Dolores Pevida. “El Fórum Europeo de Administradores de la Educación (FEAE) de Asturias es una asociación profesional independiente que reúne a personas comprometidas con la mejora del sistema educativo: equipos directivos, profesorado, inspección y otros profesionales de la educación. Es una organización viva, que busca aglutinar y generar espacios de encuentro, aprendizaje y reflexión compartida. Aspiramos a ser un foro activo y proactivo, abierto al diálogo y conectado con los retos educativos actuales.

Nuestro compromiso es sumar, acompañar y aportar pensamiento, conocimiento profesional y propuestas que ayuden a fortalecer el sistema educativo asturiano

Además, el Fórum pretende estar al lado de la comunidad educativa, apoyando y contribuyendo a ese objetivo tan relevante como es la mejora de la educación en nuestro territorio. Nuestro compromiso es sumar, acompañar y aportar pensamiento, conocimiento profesional y propuestas que ayuden a fortalecer el sistema educativo asturiano.

NZ. Miembro del Feae Asturias, actual presidenta, pero ¿Quién es Dolores Pevida?

D.P. Buena pregunta. Antes de hablar de cargos o responsabilidades, creo que es importante decir quién soy, porque en mi caso lo personal y lo profesional no se pueden separar.

Uno de los hitos más importantes de mi vida fue el nacimiento de mis gemelas, hace ya algunos años. Ese momento supuso una pausa en mi trayectoria profesional: hay cinco años en mi currículum en los que, aparentemente, “no existo”. Sin embargo, fueron años de enorme crecimiento personal. Compartí mi tiempo con mis hijas y con la educación desde otro lugar, y hoy sé que esa experiencia me hizo mejor profesional: más consciente, más empática y más humana.

En ese proceso no estuve sola. Mi marido ha sido un pilar fundamental en mi desarrollo personal y profesional. Muchas de las decisiones y retos que he afrontado no habrían sido posibles sin su apoyo, su generosidad y su confianza. Las trayectorias individuales, en realidad, nunca lo son del todo.

Soy filóloga, doctora en Lingüística Aplicada, docente de secundaria y actualmente catedrática de francés. Durante muchos años trabajé en un aula de inmersión lingüística en Oviedo, una etapa profundamente enriquecedora. Trabajaba con alumnado que necesitaba que le tendieran la mano para aprender y, a veces, también para vivir. Aquella experiencia marcó mi forma de entender la educación. Con ese proyecto recibimos en 2013 el Segundo Premio del Sello Europeo de las Lenguas del Consejo de Europa.

Otra etapa importante fue la dirección de centros educativos. Primero, un centro de formación profesional agraria, que supuso casi diez años de aprendizaje intenso en los inicios de mi carrera. Más tarde dirigí durante siete años un instituto urbano, una experiencia exigente y muy formativa, antes de acceder a la inspección educativa, donde trabajo actualmente.

Con toda esa mochila —de madre, docente, investigadora, directora y ahora inspectora— estoy hoy en el Fórum Europeo de Administradores de la Educación en Asturias, con una manera de entender la educación como un compromiso vital.

Nuestro compromiso se centra, no solo en mantener la estructura del FEAE, sino en situarlo plenamente en el siglo XXI: reforzar su presencia pública, abrirlo a nuevos debates y consolidarlo como un espacio de pensamiento crítico, liderazgo educativo e innovación al servicio de la educación asturiana”.

N.Z Una vida rica y una experiencia muy valiosa, sin duda, pero, dime, ¿cómo llegaste al FEAE?

D.P. Mi llegada al Fórum Europeo de Administradores de la Educación (FEAE) se produjo en 2014, cuando fui invitada a participar en unas jornadas celebradas en Oviedo tras recibir el Segundo Premio del Sello Europeo de las Lenguas. Aquella participación marcó el inicio de mi vinculación con el Fórum. En ese momento la asociación atravesaba una etapa delicada, con una disminución significativa de asociados y una actividad reducida, y un pequeño grupo decidimos implicarnos para revitalizar el proyecto.

Comencé como tesorera y, en 2018, asumí la presidencia del FEAE en Asturias. Desde entonces nuestro objetivo ha sido no solo mantener la estructura del Fórum, sino actualizarlo y situarlo plenamente en el siglo XXI: dinamizar su presencia pública, reactivar la participación de los asociados, establecer alianzas con otras entidades educativas y abrir el debate a cuestiones que conectan educación y sociedad.

Durante estos años ha sido una suerte formar parte de un equipo estable y comprometido. Nos tocó atravesar la pandemia, un momento especialmente complejo para una asociación basada en el encuentro y el intercambio. Tuvimos que reinventarnos a través de formatos digitales y, por ejemplo, organizar en línea las II Jornadas Transcantábricas junto a los foros de la cornisa cantábrica.

Tras la pandemia, reactivar la dinámica asociativa no fue sencillo, pero hoy, en 2026, puedo decir que el Fórum vive un buen momento. Hemos incorporado nuevos perfiles, especialmente profesionales más jóvenes, convencidos de la riqueza del intercambio intergeneracional.

Nuestro compromiso sigue siendo consolidar el FEAE como un espacio de pensamiento crítico, liderazgo educativo e innovación, capaz de responder a los retos actuales de la educación.

N. Z.- El mundo ha cambiado mucho desde la creación del FEAE, incluso su composición, que en aquel momento era realmente personas administradoras de la educación. Por ejemplo, el nombre de administradores de la educación ya no refleja lo que somos. Hace años se cambió el nombre de la revista OGE, Organización y Gestión Educativa por el de DyLE, Dirección y Liderazgo Educativo, ¿habría que hacer algo similar con lo de administradores o dejarlo así para ser fiel a sus orígenes?

D.P. Es cierto que el momento de creación del Fórum Europeo de Administradores de la Educación, en 1988, poco tiene que ver con el contexto actual. La educación, la sociedad y el propio concepto de liderazgo educativo han evolucionado mucho.

El debate sobre la denominación “administradores de la educación” aparece con frecuencia. A quienes nos sentimos profundamente educadores quizá no nos resulta del todo cómodo identificarnos con la idea de “administrar”, porque entendemos nuestra labor como algo más que una gestión. Sin embargo, si atendemos al sentido profundo del término —organizar, coordinar, impulsar o liderar procesos—, vemos que no está tan lejos de lo que hacemos.

En cualquier caso, creo que lo verdaderamente importante no es tanto el nombre como la esencia. Las asociaciones evolucionan con las personas que las integran, y esa evolución permite que se adapten a las necesidades de cada momento histórico.

La cuestión clave es si el Fórum sigue dando respuesta a los retos actuales, si continúa generando espacios de reflexión útiles para la comunidad educativa y si mantiene su conexión con la sociedad. En ese sentido, creo que el FEAE sigue siendo un espacio vivo, porque las personas que lo formamos estamos en contacto permanente con la realidad educativa.

Un buen ejemplo de esa capacidad de adaptación fue el cambio de nombre de la revista, que pasó de Organización y Gestión Educativa a Dirección y Liderazgo Educativo (DyLE). No fue solo un cambio estético, sino el resultado de una reflexión colectiva para reflejar mejor el enfoque actual y el impulso hacia un liderazgo pedagógico más acorde con el siglo XXI.

Lo esencial es que el Fórum siga siendo un espacio vivo, capaz de reinterpretarse y de acompañar la evolución de la educación. La fidelidad a los orígenes no está reñida con la transformación; al contrario, creo que la mejor manera de honrar nuestra historia es mantenernos en movimiento.

Por eso pienso que, más allá de la denominación, lo importante es que el Fórum siga siendo un espacio capaz de reinterpretarse y acompañar la evolución de la educación. La fidelidad a los orígenes no está reñida con la transformación; al contrario, creo que la mejor manera de honrar nuestra historia es mantenernos en movimiento.

NZ. Estupendo, lo tienes claro. Entonces ¿Qué es para ti el FEAE en este momento?

D.P. Qué buena pregunta… Aquí ya no hablamos de historia, sino de visión. Para mí, el Fórum Europeo de Administradores de la Educación (FEAE) es, ante todo, un espacio de encuentro y de pensamiento compartido. Una comunidad profesional que ha sabido mantenerse fiel a su esencia —la reflexión rigurosa sobre la educación— y, al mismo tiempo, adaptarse a los cambios profundos de los últimos años.

Hoy el FEAE es una asociación viva, con una base renovada y más diversa generacionalmente. Un lugar donde confluyen experiencia y nuevas miradas, pero, además de lo que es, me importa lo que debe ser. Creo que el FEAE debe consolidarse como un referente de liderazgo pedagógico sereno, independiente y propositivo: un espacio que genere reflexión de calidad, que impulse debates sobre los retos educativos y que fortalezca su conexión con la sociedad.

En un momento de cambios acelerados, transformación social y digital, desafíos en inclusión, equidad o convivencia, el Fórum puede aportar criterio, profundidad y también una mirada europea para pensar el futuro de la educación.

Y hay algo que me parece esencial subrayar: el FEAE es lo que es gracias a la implicación y la generosidad de las personas que lo conforman. Somos profesionales que dedicamos parte de nuestro tiempo a un proyecto que consideramos un bien social. Esa cultura de compromiso y servicio es uno de nuestros mayores valores. Por eso muchos hablamos del FEAE como una auténtica “familia”.

En este momento personal, en el que he presentado mi candidatura a la presidencia estatal, mi mirada está puesta en el futuro: en lo que, entre todos, seamos capaces de construir sumando talento, tejiendo alianzas y fortaleciendo esta comunidad comprometida con la mejora educativa.

N.Z.- ¿Cómo te imaginas el FEAE dentro de 5 o 10 años?

D.P. Imagino el Fórum Europeo de Administradores de la Educación (FEAE) dentro de cinco o diez años como una organización aún más fuerte, inclusiva y reconocida. Una asociación que siga siendo un referente en liderazgo educativo, innovación y reflexión crítica, y que haya consolidado su capacidad para anticipar y acompañar las respuestas a los cambios educativos y sociales, tanto en nuestro país como en Europa.

Soy consciente de que vivimos momentos complejos, con retos económicos, tecnológicos y culturales que afectan profundamente a la educación. Pero también creo que cuando hay ilusión, compromiso y trabajo compartido es posible superar obstáculos y avanzar. La historia nos demuestra que en los momentos difíciles la creatividad, la colaboración y la determinación abren caminos de transformación.

Me gustaría ver un FEAE plenamente conectado con la sociedad y con todos los actores educativos: docentes, equipos directivos, familias, estudiantes y otras entidades. Un espacio donde circulen las ideas, se compartan buenas prácticas y se generen proyectos colaborativos que tengan un impacto real en la educación.

Visualizo un FEAE que mantenga su esencia de compromiso voluntario y generosidad, capaz de atraer y formar a nuevas generaciones de profesionales, garantizando un relevo intergeneracional sólido. Que se fortalezca como comunidad y, al mismo tiempo, como “familia FEAE”: un grupo humano unido, donde la colaboración, la humildad y la pasión por la educación sean su sello distintivo.

También visualizo un Fórum que mantenga su esencia de compromiso voluntario y generosidad, capaz de atraer a nuevas generaciones de profesionales y de fortalecer el relevo intergeneracional. Un FEAE que siga creciendo como comunidad y como “familia”, unida por la pasión por la educación y el deseo de mejorarla, como sello distintivo.

Si tengo la oportunidad de formar parte de la junta estatal en el trienio 2026-2029, mi objetivo será abrir caminos, impulsar nuevas iniciativas y fortalecer los lazos entre los distintos foros territoriales. En cualquier caso, todo lo que logremos será siempre fruto del trabajo colectivo y el compromiso de todos los foros territoriales.

En definitiva, imagino un FEAE vibrante, resiliente e innovador, capaz de inspirar a la comunidad educativa y de seguir siendo un motor de liderazgo y transformación positiva, incluso en tiempos desafiantes.

N.Z.- Estupendas expectativas, Dolores. Sin embrago estas expectativas vienen avaladas por la práctica anterior. Por favor, ¿nos cuentas que habéis hecho o estáis haciendo en Asturias para avanzar en esa dirección?

D.P. En Asturias el FEAE mantiene una actividad constante orientada a fortalecer el liderazgo educativo, generar espacios de reflexión y promover la colaboración entre los distintos actores de la educación. Nuestro enfoque combina rigor, participación y cercanía, buscando que cada iniciativa tenga un impacto real en la comunidad educativa.

Entre las acciones que desarrollamos destacan, por ejemplo, las cenas-coloquio con personas relevantes del ámbito educativo y cultural, que permiten un intercambio cercano de ideas y reflexiones sobre los desafíos actuales de la educación.

También convocamos premios a proyectos de innovación educativa, con el objetivo de empoderar al profesorado, visibilizar buenas prácticas, reconocer el trabajo de los centros y generar alianzas con otras entidades.

Otro eje importante es la colaboración con la Universidad de Oviedo, a través de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación, que nos permite tender puentes entre el ámbito académico y la práctica educativa, especialmente en torno a la innovación y al liderazgo pedagógico.

Asimismo, mantenemos líneas de trabajo con el Consejo Escolar del Principado, orientadas a fomentar la participación de la comunidad educativa y promover espacios de diálogo y reflexión sobre la educación en Asturias.

A todo ello se suman proyectos de trabajo directo con centros educativos, en los que reflexionamos conjuntamente sobre situaciones de aprendizaje que conecten la teoría con la práctica en el aula. Fruto de esta colaboración está prevista la publicación de un material educativo práctico a finales de este curso.

Realizamos actividades abiertas a la sociedad: Presentamos el trabajo de nuestra revista y ponemos en valor aspectos destacados de artículos o monográficos, generando espacios de difusión y reflexión más amplios. De este modo, conseguimos que la comunidad conozca la labor del FEAE y que se reconozca la importancia de los debates educativos en la vida social.

Además, procuramos mantener presente la dimensión europea que forma parte de la identidad del Fórum. A través de la red estatal del FEAE y de sus vínculos con el pensamiento educativo europeo, tratamos de incorporar esa mirada amplia que nos recuerda que educar hoy significa también formar ciudadanos del mundo: personas críticas, comprometidas y capaces de comprender y actuar en una sociedad global.

Gracias a estas iniciativas, el FEAE en Asturias no solo se mantiene como un espacio de encuentro profesional, sino que también se consolida como un referente de innovación y mejora educativa, conectado con las necesidades reales de la comunidad educativa, con la sociedad y con la proyección europea que define su identidad.

N.Z.- Desde tu experiencia como presidenta de Asturias, ¿podrías dar alguna idea o sugerencia a los foros territoriales?

D.P. Ya veo que me pides algo práctico. Desde mi experiencia, plantearía enfocar los esfuerzos en resaltar los valores clave, buscar estrategias efectivas y aprender de las experiencias de otros foros que puedan transferirse a otros entornos.

Lo primero que recomendaría es cuidar y fortalecer a las personas que forman la asociación. El verdadero valor del Fórum está en sus miembros: en su implicación, su generosidad y su capacidad de trabajo voluntario. Por eso es fundamental crear una auténtica “familia FEAE”, donde todos se sientan escuchados, valorados y capaces de aportar.

En segundo lugar, animaría a impulsar actividades que tengan un impacto real en la comunidad educativa y en la sociedad. En Asturias, por ejemplo, hemos trabajado con centros educativos, colaborado con la Universidad y con el Consejo Escolar, y abierto espacios de debate y difusión a través de nuestra revista. No siempre es fácil equilibrar recursos, tiempos y expectativas, pero la cooperación y la planificación ayudan a avanzar.

Por último, creo que es importante mantener siempre una mirada hacia el futuro y hacia la dimensión europea de nuestra asociación. Educar hoy significa también formar ciudadanos del mundo, capaces de comprender los retos globales y de participar activamente en ellos.

En definitiva, mi sugerencia sería sencilla: cuidar a las personas, impulsar acciones concretas en cada territorio y mantener una visión abierta y europea de la educación. Con esos elementos, cualquier foro puede crecer y convertirse en un motor de reflexión y mejora educativa.

N.Z.- Para finalizar, me dicen que te has presentado a la presidencia del FEAE estatal. Hay que ser muy generosa y comprometida para aceptar el trabajo que supone en un momento complejo e incierto como el presente, en el que hay que “repensar o reinventar” el FAE. ¿Qué objetivos te marcas para revitalizar el FEAE y fortalecer la red de Foros territoriales?

D.P. Llevo vinculada al FEAE desde 2015 y, desde 2018, presido el Fórum en Asturias. En estos años he participado activamente en distintas iniciativas (jornadas nacionales, encuentros Transcantábricos o mesas de debate) y, en los últimos tres años, he ejercido la vicepresidencia estatal. Mi compromiso con la asociación es profundo, como lo es también con la educación, un ámbito en el que la innovación y la capacidad de reinventarse resultan imprescindibles.

Con esa mirada, los objetivos que me planteo para revitalizar el FEAE y fortalecer la red de foros territoriales se centran en varios ejes.

En primer lugar, cuidar y reforzar a las personas y a los equipos locales, porque cada foro territorial es un motor de creatividad y compromiso. Es fundamental ofrecer herramientas, espacios de encuentro y apoyo que fortalezcan la implicación de sus miembros.

En segundo lugar, impulsar actividades significativas y con impacto, capaces de generar proyectos innovadores y transferibles, conectados con la comunidad educativa y con la sociedad.

También considero clave reforzar la comunicación y la colaboración entre los distintos foros, creando redes más sólidas que permitan compartir buenas prácticas y coordinar iniciativas comunes.

Otro objetivo es abrir el FEAE a la innovación y a la dimensión europea, ampliando horizontes y contribuyendo a la formación de ciudadanos capaces de comprender y afrontar los retos globales de nuestro tiempo.

Y, finalmente, seguir renovando el Fórum sin perder su esencia, combinando su tradición de reflexión y liderazgo educativo con nuevas formas de participación y herramientas que amplíen su alcance.

Estas líneas forman parte del proyecto que he presentado al Consejo General del FEAE. En cualquier caso, todo lo que podamos construir será siempre fruto del trabajo colectivo de los distintos foros territoriales.

En definitiva, mi objetivo es que el FEAE continúe siendo una red viva de encuentro, reflexión y liderazgo educativo, capaz de conectar a los foros territoriales y de contribuir activamente a la mejora de la educación.

N.Z. ¡Muchas gracias, Dolores! Ha sido estupendo escucharte y conocer la pasión, las ideas y las propuestas que planteas para el futuro del FEAE. Solo me queda desearte a ti y al Fórum el mejor futuro posible para que siga siendo un actor relevante ante los retos educativos actuales y continúe contribuyendo a una transformación social basada en el bienestar de las personas, la justicia social, la sostenibilidad y la ciudadanía democrática global.