Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº 18

DYLE Nº 18

Editorial

Editorial

Emilio J. Veiga Río

Psicopedagogo. Director CFR A Coruña. Expresidente FEAE

Tan solo hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen, los que miran las cosas que pasan y los que preguntan qué pasó

Nicholas Murray Butler 

Hacíamos referencia en nuestra revista nº 8 a que en ese “irregular” curso escolar 20-21, la vuelta al colegio se sentía de forma muy especial. El mundo entero había pasado por una Pandemia terrorífica provocada por el Covid19 que había provocado el cierre de las instituciones escolares y el alumnado se había tenido que quedar en sus casas. Todo ello provocó un cambio en las formas de enseñanza más habituales y en el desarrollo de las prácticas escolares.

Los sistemas educativos se dieron cuenta que en mayor o menor medida “la escuela” no estaba tan preparada como se creía para dar una buena respuesta a una situación como la acontecida. Problemas con los sistemas de comunicación, con las herramientas de respuesta on-line, con los insuficientes recursos disponibles, con los formatos metodológicos, con la escasa formación de los docentes para atender esas nuevas formas de impartir sus clases…

Durante los últimos tres años, la pandemia ha trastocado por completo la educación de los niños y las niñas y ha agravado la crisis mundial del aprendizaje que ya existía desde antes. Es necesario adoptar medidas urgentes con el fin de recuperar el aprendizaje perdido y aprovechar esta oportunidad para reconstruir y mejorar los sistemas educativos.

Lo que ha quedado claro durante los últimos tres años, es que la pandemia ha trastocado porcompleto la educación de los niños y las niñas y ha agravado la crisis mundial del aprendizajeque ya existía desde antes. En este escenario, urge adoptar medidas urgentes con el fin derecuperar el aprendizaje perdido y aprovechar esta oportunidad para reconstruir y mejorar lossistemas educativos.

Importantes estudios y múltiples artículos reflejan lo acontecido y sus consecuencias. En su mayoría se recogen una serie de recomendaciones para salir delante de esta crisis mundial, entre las que se encuentran la de generalizar la reapertura de los centros educativos para comenzar a revertir las pérdidas de aprendizaje; seguir generando evaluaciones serias y diagnósticos de dichas pérdidas, que permita tener datos claros para la toma de decisiones de política pública, centros educativos y maestros, con el objetivo acelerar la recuperación de aprendizajes; establecer programas especiales de recuperación de aprendizaje que consistan en estrategias basadas en evidencia, así como apoyo y capacitación a profesores para atender las pérdidas socioemocionales de sus alumnos. En pocas palabras, generar una verdadera resiliencia para niños y jóvenes a través de los centros educativos.

Los resultados de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, Nueva York, septiembre del 2022, dejaron claramente recogidos cuáles deberían ser las líneas de trabajo de participación pública y de organización para los diversos estados allí reunidos. Fundamentalmente un objetivo general común quedó reflejado en el pensamiento de todos los participantes: “los sistemas educativos deben adaptarse a las habilidades cambiantes que se necesitan profesionalmente, haciendo que el aprendizaje esté más centrado en el estudiante, conectado, dinámico, inclusivo y colaborativo, permitiendo que florezca la creatividad, y los recursos de aprendizaje, personales, materiales, organizativos, deben evolucionar para reflejar estas transformaciones en la forma en que ocurren la enseñanza y el aprendizaje.

Así pues, y a modo de resumen podemos reflejar las siguientes pautas como algunas de las más reales y significativas para la escuela postpandémica:

– La continuidad y acentuación de los procesos de enseñanza-aprendizaje remoto.

– Mayor apoyo centrado en el bienestar emocional y el cuidado de las personas.

– El docente como pieza clave en la educación postpandémica y para ello un gran esfuerzo en la formación del mismo.

– La educación debe de ser para toda la vida y promover el desarrollo sostenible.