Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº 18

DYLE Nº 18

Experiencias

Comunidad de Aprendizaje – CEIP Nuestra Señora de los Ángeles

Gustavo Ramírez López

Director

Manuel Lara Martin Casero

Jefe de Estudios

 

Como empieza y se transforma el centro.

La Comunidad de Aprendizaje del CEIP. Nuestra Señora de los Ángeles está situada en la localidad manchega de Pedro Muñoz (Ciudad Real), y tiene matriculados 122 alumnos-as. Hay que remontarnos unos cuantos años atrás, para explicar la historia reciente de nuestro centro, y como estamos logrando sobreponernos a las consecuencias que ha teniendo la pandemia de COVID-19.

En el curso 2017-18, nos damos cuenta que existe un grave problema de absentismo, y que a su vez, se relaciona directamente con problemas de convivencia y bajo rendimiento académico de los alumnos-as. Durante años, el centro se ha ido convirtiendo en un centro segregado, donde más del 90% de la matrícula corresponde a alumnado de etnia gitana e inmigrante, fundamentalmente rumano y marroquí. El colegio empieza a estar “mal visto”, muchos de los alumnos-as tienen problemas en la transición de Primaria a Secundaria, no titulan, y el 80% del fracaso y abandono escolar de la localidad corresponde a los alumnos-as del nuestro colegio.

El sentir general en ese momento era: “Algo tenemos que hacer”… Y se decide, que transformarnos en Comunidad de Aprendizaje puede ser una buena solución. El profesorado realiza la formación de sensibilización en CdA, y comienza a cambiar la implicación y el compromiso del Claustro. Se pone el máximo esfuerzo en la sensibilización de la comunidad, se comienzan a implantar algunas actuaciones educativas de éxito (Tertulias literarias dialógicas, Grupos interactivas, Club de los Valientes y Biblioteca tutorizada). La participación de la Comunidad en la vida de centro comienza a aumentar, y las expectativas de los distintos estamentos de la comunidad educativa empiezan a ser positivas. Como por arte de magia, se empieza a revertir el absentismo, los problemas de convivencia se reducen y los resultados académicos mejoran. En el pueblo “ya se comienza a hablar bien del colegio”. Se normalizan comentarios sobre el centro: “que proyecto más bonito”, “que actividades tan chulas se hacen”,…

Uno de los momentos más importantes de esta transformación en CdA, “La fiesta del sueño”, se celebra el 28 de enero de 2020. Estamos en el punto álgido de nuestra transformación, y los resultados empiezan a ser palpables… Y entonces, todo se viene abajo. En marzo de 2020, como por desgracia todos sabemos, llega el confinamiento por la pandemia de COVID-19.

El confinamiento y las clases online

Si todos los alumnos-as han sufrido las consecuencias del confinamiento, y se han visto mermados, nos sólo los resultados académicos, sino también en los aspectos sociales y emocionales, en nuestra comunidad ha sido mucho más acusado. Expresiones que todos hemos oído en los informativos, sobre que los que más estaban sufriendo la pandemia eran “familias en riesgo de exclusión”, que existía “brecha digital”, y otras por el estilo, se veían reflejadas en la mayoría de nuestras familias y alumnado. Tal es así, que aproximadamente el 70% de nuestro alumnado estuvo totalmente desconectado de las clases durante el confinamiento.

Vuelta a las clases después del confinamiento

Después del confinamiento, al inicio del curso 2020-21, nos encontramos que aproximadamente el 70% de nuestro alumnado no asiste al colegio, las familias nos comunican que “tienen miedo”, “que no quieren contagiarse”,… Por lo que durante todo el curso hay un absentismo brutal.

Revertir la situación

Ante esta grave situación no nos podemos quedar de brazos cruzados, y se intensifican las reuniones con instituciones, familias, entidades y asociaciones relacionadas con nuestra comunidad. La situación no mejora demasiada, ya que ante cualquier noticia de aumento de casos COVID, el absentismo vuelve a incrementarse. Y con esta situación terminar el curso 2020-21 y comienza el curso 2021-22.

El absentismo comienza a disminuir progresivamente durante el primer trimestre. Aun así, los datos siguen siendo muy preocupantes, y se pone el máximo esfuerzo en reducirlos y volver a situaciones normalizadas como el resto de centros educativos de la localidad. Evolución del absentismo por cursos:

  • 2785 injustificadas.
  • 777 justificadas.
  • 3562 faltas totales.
  • 4386 injustificadas.
  • 1518 justificadas.
  • 5904 faltas totales.

Volver a la normalidad, recuperar la ilusión y los datos pre pandemia.

Como reflejan los datos expuestos, la pandemia ha “golpeado” directamente la línea de flotación del Proyecto del centro. La transformación, y el trabajo como Comunidad de Aprendizaje se ha visto seriamente amenazado. Se había puesto mucha energía y esfuerzo en sensibilización, formación del profesorado e implicación y participación de la comunidad, para que todo se fuese al traste de buenas a primeras, y volviésemos a estar peor que al principio. Hay desánimo y desmotivación…

El absentismo ha provocado que muchos de los niños y niñas de nuestro centro no haya asistido de manera regular durante prácticamente dos cursos. Esta situación lleva asociada problemas graves de convivencia, falta de hábitos y normas, y por supuesto y grave problema de desfase curricular.

Algo hay que hacer, todo el trabajo no puede quedar en “vaso roto”, e igual que habíamos creído en el proyecto antes de la pandemia, nos ponemos manos a la obra para volver a la normalidad.

Liderazgo y puesta en marcha de actuaciones eficaces para revertir la situación.

La situación es tan grave que no nos vale con lo que estábamos haciendo, hay que ir un paso más allá.

Desde el Equipo Directivo, el Equipo de Orientación y Apoyo y la Comisión Mixta pedagógica, se organizan y se planifican las actuaciones. El centro cuenta con el apoyo y colaboración de la Inspección Educativa, la Dirección General de Inclusión Educativa y Programas de la Consejería de Educación, el Ayuntamiento de Pedro Muñoz (Servicios Sociales y Concejalía de Educación) y otras entidades colaboradoras con el centro como es el caso de ASIEM.

Medidas de impacto para volver a la normalidad.

El colegio entra a formar parte del Programa PROA+, y confeccionamos un Plan estratégico de mejora para los próximos cursos, con la implicación de la Comisión pedagógica del centro, formada por representantes de todos los estamentos de la comunidad. Los objetivos del plan serán:

  • Reducir al mínimo el absentismo.
  • Eliminar los conflictos.
  • Mejorar los resultados y las expectativas académicas y socioemocionales de los alumnos-as.

A nivel general, nos marcamos terminar el curso 2021-2022 con el menor absentismo posible, y volviendo a implementar las actuaciones educativas de éxito que realizábamos antes de la pandemia, y dejar creadas todas las Comisiones del centro.

Para el curso 2022-23 nos marcamos un objetivo mucho más ambicioso, sistematizar las actuaciones educativas de éxito en todos los niveles del centro, acelerando la transformación como Comunidad de Aprendizaje, no sólo implementando las actuaciones, sino también en todo lo referente a la organización del centro en Comisiones Mixtas y Gestora.

Para el curso 2023-24, nos proponemos mejorar todas las actuaciones que hemos puesto en marcha, y consolidar nuestro trabajo, realizar una evaluación externa que nos permita disponer de la retroalimentación necesaria, para poder modificar y reconducir el proyecto, si fuese necesario.

1. Nuestro Plan Estratégico queda vertebrado en los valores propios del centro, y en nuestro trabajo diario mediante:

  • “Huir de la cultura de la queja”.
  • “Mantener altas expectativas en el alumnado, familias y profesorado”.
  • “Ser un colegio cercano e inclusivo”.

2. Intensificamos el Plan de Formación del centro, son siete líneas formativas:

  • Liderazgo pedagógico para diseñar y desarrollar Planes Estratégicos de Mejora.
  • Barreras para el aprendizaje y la participación, accesibilidad universal y evaluación accesible.
  • Programar desde el Diseño Universal para el Aprendizaje y el Aprendizaje multinivel.
  • Flexibilidad curricular: organización de espacios, tiempos y metodologías innovadoras para todos.
  • Estrategias de gestión eficaz del clima del centro a través del modelo de aprendizaje dialógico y la apertura del centro a la participación activa de la comunidad educativa.
  • Modelos de acompañamiento personalizado a la comunidad educativa.
  • Desarrollo de competencias socioemocionales.

3. Creación de la norma comunitaria, con la participación de toda la comunidad para reducir los conflictos y mejorar la convivencia.

Así, y como reflexión final, pensamos que el potencial del centro, para la vuelta a la normalidad está centrado fundamentalmente en una potente formación de profesorado, junto a acciones formativas puntuales con familias y voluntarios. Esta formación, unida a la constancia y sistematización de las actuaciones educativas de éxito o actividades palanca, incluidas en los horarios semanales de todos los niveles y la constancia e insistencia en promover la participación de familiares y voluntarios, hacen que seguramente al finalizar el presente curso, vayamos a mejorar sustancialmente los objetivos marcados en nuestro Plan Estratégico, colocando así unos cimientos inmejorables para comenzar el próximo curso con garantías de poder afrontar objetivos similares a los del resto de centros educativos.