DYLE Nº 20

Los juegos y su aporte a la convivencia
Introducción
La presencia de los juegos en nuestra vida ha sido permanente, tanto en lo individual como en lo histórico. Incluso algunos llegan a indicar que el juego es anterior a cualquier cultura (Blanco, 2021). En conocrdancia , Huizinga (1990), afirma que: “por lo mismo hay que remontarse a los primeros pobladores del planeta Tierra; agregando que ha habido un factor de competición lúdica más antigua que la propia cultura que impregna toda la vida a la manera de un fermento cultural, por lo que podemos decir que el juego fue parte integrante de la civilización en sus primeras fases. De hecho, la civilización surge con el juego y como juego para no volver a separarse nunca más de él”. Por su parte, Gaínza (2020) agrega que nuestra cultura, como todas las demás, se expresa a través de sus ritos, de sus eventos sociales y, por supuesto, de sus juegos, lo que va conformando nuestra identidad, formas de ver el mundo y de relacionarnos. En otras palabras es parte de nuestro adn cultural, o que le da preponderancia como objeto de estudio.
Ya desde las primeras civilizaciones el juego fue parte de la manera de enfrentar la realidad, tanto desde el juego de la la pelota en los aztecas; los juegos olímpicos como una verdadera apología a lo físico en los griegos hasta la antigua civilización china como asiduos aficionados a los juegos de mesa al igual que los romanos, solo por mencionar algunos.
Sin duda aspectos que conforman la esencia de tales civilizaciones. Ahora bien, desde un ámbito más individual, el juego se hace parte – con intensidad variable – de las distintas etapas de nuestra vida, partiendo por su fuerte ptotagonismo en la niñez (Behncke, 2017).
hasta tornarse más eventual pero no menos importante a lo largo de nuestro transitar por la vida. como una actividad propia del ser humano, transversal a toda su vida, que sufre transformaciones en las distintas etapas de la trayectoria vital pero que no se desvanece (Whitebread, 2012).
1. Los juegos: un concepto diverso
No obstante el juego como concepto puede ser polisémico ya que a veces es considerado un derecho (Unicef, 2011), una herramienta (Vygotsky, 1996), una actividad (Piaget, 1969), Un fenómeno cultural (Huizinga, 2000) , una mediación pedagógica (Tamayo y Restrepo, 2017), un espacio de ocio (García Sánchez, 2019) y/o de socialización (Sánchez, 2000), alberga potencialidades que enaltecen su importancia en nuestras vidas.
Sarle reconoce en el juego las siguientes características, las que ahondan en su gran valor formativo y como fuente de experiencias emocionales placenteras. (Fig. 1)
De esta forma, se constituye en una gran opción de esperimentar y desarrollar no solo conocimientos, habilidades y actitudes si no además aprender a ser parte de un determinado grupo social de una manera grata.
1.1 Aportes del Juego en la infancia
GINSBURG (2007) reconoce en la niñez su aporte al fortalecimiento de la creatividad, de la imaginación, a lo que la Unesco agrega su calidad de derecho de la infancia, lo cual está en plena congruencia con los principios de la educación preescolar (Mineduc, 2018) donde el juego es central al momento de enseñar por ser la forma más genuina en la que el niño enfrenta, se relaciona y concibe el mundo.
Figura Nº1. Características del juego.

Fuente: Sarle (2012) Elaboración propia
Sin duda, los aportes del juego, a la infancia y la adultez, son innegables y hacen necesario su cuidado y prevalencia a lo largo de la vida. (Fig. 2)
2. La convivencia: más que un concepto un desafío
La convivencia es conceptualizada de manera diversa, pero se destaca su uso frecuente en distintos contextos. Desde una perspectiva general, la convivencia se refiere a la coexistencia pacífica y armoniosa entre individuos. Es comúnmente utilizada para describir la interacción y relación positiva entre personas en diferentes entornos, como el escolar, familiar, y social.
Lo anterior se relaciona con el hecho de que como seres diversos y sociales habitamos espacios comunes a partir de los cuales debemos interactuar, negociar, compartir y colaborar. Esto que desde el discurso parece muy sencillo, en la acción y realidad asume tintes de un desafío mayúsculo. Un desafío que parece crecer con el paso del tiempo. Aspecto que se ha vuelto evidente, especialmente luego de la pandemia del covid.
La convivencia se ve en todos aquellas instancias en las que nos relacionaosm con otros, tal como se representa en la figura 3.
3. Relación entre juegos y convivencia
Ahora bien, qué relación hay entre juegos y convivencia. (Fig.3) La verdad es que muchas. Pues el juego nos lleva a conectarnos con otros, coordinarnos en tiempos, reglas, estrategias; Nos impulosa a respectar reglas dentro de las cuales el respeto, la honradez son esenciales. Igualmente, nos lleva por caminos de incertezas- como la vida misma- ya que en un momento podemos tener todas las de ganar y en otras, las de perder. El resultado es siempre inesperado pero sin consecuencias directas.. El juego (salvo el solitario) tiene sentido solo en la presencia de ese otro con el cual me vinculo.
Paralelamente, el juego favorece la creatividad, las emociones placenteras , dotándonos de adrenalina, dopamina y serotonina, los que a su vez son potenciadores de aprendizaje, el compromiso y la motivación.
Figura 2. Los aportes del juego

Fuente: elaboración propia
Sánchez (2000) agrega que el juego, favorece el proceso de socialización; facilita el conocimiento de los otros, permitiendo la aceptación de los demás; permite el aprendizaje de las labores en grupo, en equipo, en colaboración, en busca de un objetivo común; potencia la responsabilidad, como parte de la actuación individual en el juego. (p. 30)
En la actualidad, y particularmente luego de la pandemia pareciera estarse retomando el juego, recuperando los espacios lúdicos y ello es fundamental. Tal como señala Perry cada vez estamos perdiendo más la conexión social y el juego intenciona no hacerlo. Nos lleva a recuperar esos espacios juntos, esos momentos de magia y liviandad que tanto nos enseñan.
Aunado a lo anterior el juego, nos obliga a parara, a detenernos y centrarnos en otras cosas. Lo que permite combatir los males de este tiempo como un estilo de vida apresurado, cambios en la estructura familiar, aumento de la importan cian de lo cognitivo, poco tiempo en familia o de ocio (Ginsburg, 2007)
Figura 3. Tipos de convivencia

Fuente: elaboración propia.
3.1 Cómo potenciar la convivencia a través del juego:
Partiendo del consenso que el juego aporta a la convivencia vale preguntarse por las formas en las cuales podemos concrfetamente potenciar ello en la rutina diaria desde la familia y en loa escuela.
a) En la familia)
- Establecer rutinas de juegos en los que participe toda la familia
- Crear o recrear juegos según los gustos de cada integrante
- Proponer o Instaurar Como sobremesa juegos tradicionales para compartir en familia
- Cambiar las pantallas por juegos
- Regalar, inventar juegos
b) En la escuela:
- Favorecer espacios de juegos en el recreo
- Crear espacios con distintos objetos donde los niños jueguen, corran, se persigan, escondan, salten obstáculos, disfruten
- Guardar las pantallas y sacar colchonetas, pelotas , aros, arcos, teatro de títeres, bancos de arena, etc.
- Crear proyectos integrados sobre la base de los juegos
- Enseñar, practicar y evaluar a través de juegos
- Proponer juegos de roles para solucionar problemas
- Crear comités de expertos en distintos juegos
- Establecer el día del juego donde cada uno trae un juego de su familia o su pueblo y lo explica
- Favorecer pausas activas que permitan activar nuestra mente
- Desarrollar rincones de juegos y emociones que sean como refugios para los alumnos cuandon terminen sus traabajos
- Fomentar proyectos en los que elaboren juegos para regalar o freen su propiaa Ludoteca en la escuela.
4. Conclusiones
Sin duda, el juego no solo nos compromete si no que nos abre un mundo de emociones no solo es una actividad lúdica, sino también una herramienta invaluable para fortalecer los lazos sociales, promover valores positivos y mejorar la convivencia en diversos contextos.
Para cerrar este juego, perdón artículo, es fundamental recordar que para convivir debemos interactuar, relacionarnos, negociar, resolver y para ello, éste gran derecho nos da el mejor escenario para hacerlo dentro de un ambiente en el que desarrollamos las competencias del saber, hacer, ser y convivir (Delors, 1999) Por ello viva el juego, retomemos el juego que puede ser la clave de todo.
Referencias:
Behncke, R. (2017). 1, 2, 3 por mí y por todos mis compañeros. La seriedad del juego en la escuela. Santiago de Chile: Ministerio de Educación
Delors, Jacques Coordinador (1999). La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI. Francia: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura .
Gonzáles, R (2020) Las prácticas del juego contextualizado.Lúdicamente Juegos, juguetes y jugadores. Vol. 9 – Número 18 (2020)
Huizinga, J. (2000). Homo Ludens. Madrid: Alianza/Emecé
MINEDUC. (2018). Bases Curriculares de la Educación Parvularia. Santiago de Chile: Consultado 30 de julio de 2020. www.mineduc.cl
Kenneth R. Ginsburg, MD, MSEd; and the Committee on Communications; and the Committee on Psychosocial Aspects of Child and Family Health Pediatrics (2007) 119 (1): 182–191. https://doi.org/10.1542/peds.2006-2697
Perry, B and Winfrey, O (2023) ¿Qué te pasó? Zenith Editorial Planeta. ISBN: 978-84-08-26662-4
Piaget, J. (1969). Psicología y pedagogía. Madrid, España: Ariel S.A.
Sánchez, G.E. (2000). El juego en la educación física básica, juegos pedagógicos y tradicionales. Colombia: Kinesis.
Sarlé, P. (2008). Enseñar el juego y jugar la enseñanza. Paidós. Argentina.
Sarlé,P. (2012).Juego y Educación Infantil. Buenos Aires: Fundación Navarro Viola. Consultado 26 de agosto de 2020. http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/juego_y_educacion_infantil.pdf
Tamayo Giraldo, A., y Restrepo Soto, J. A. (2017). El juego como mediación pedagógica en la comunidad de una institución de protección, una experiencia llena de sentidos. Latinoamericana de Estudios Educativos, 13(1), 105–128. https://doi.org/10.17151/rlee.2017.13.1.6
UNICEF (2011). Derechos fundamentales del niño
Whitebread, D. (2012). The importance of play. University of Cambridge. Escrito para “Toy Industries of Europe” (TIE) pp. 21-24. http://www.csap. cam.ac.uk/media/uploads/files/1/david-whitebread—importance-of-play-report.pdf
García-Sánchez, Rafael. (2019). Historia del juego como ocio y las artes. Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, 41(114), 8-37. Epub 20 de febrero de 2020.https://doi.org/10.22201/iie.18703062e.2019.114.2664.
