Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº 31

DYLE Nº 31

Estudios internacionales

Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes

Arturo Pérez Collera

Esta sección tiene por vocación difundir, destacar y/o resumir según los casos, análisis, informes, debates o informaciones de alcance supranacional que en bastantes ocasiones pasan desapercibidos o quedan mutilados y reducidos a titulares comparativos de ránquines que ocultan datos y referencias de mayor interés.

Su lema, fronteras aparte, quiere subrayar la importancia de alzar la mirada por encima de los marcos y espacios inmediatos y aspira a la vez a que no se pierda de vista que formamos parte de un mundo diverso, pero global.

El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, Programme for International Student Assessment, en inglés) contribuye a evaluar de forma sistemática lo que los jóvenes saben y son capaces de hacer al finalizar su Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en más de 80 países del mundo.

España ha participado, desde su primera edición en 2000, en todos los ciclos trienales (2003, 2006, 2009, 2012, 2015 y 2018), así como en la edición de 2022 (prevista inicialmente para 2021, pero aplazada debido ala COVID) y en la de 2025 (también aplazada de 2024 a 2025). Este estudio muestral de evaluación educativa se centra en tres competencias consideradas troncales: ciencias, lectura y matemáticas y en adelante se aplicará cada cuatro años.

Además, en cada ciclo se explora una competencia innovadora, como la resolución colaborativa de problemas, en 2015, la competencia global, en 2018, el pensamiento creativo, en 2022, o la de aprender en un mundo digital en PISA 2025. Asimismo, se viene evaluando la competencia financiera desde 2012, y en 2025 se ha introducido por primera vez la evaluación de una lengua extranjera.

La evaluación comprende pruebas y cuestionarios, todo a cumplimentar en línea. La parte cognitiva: 2 horas con descanso intermedio, combinando dos de las tres competencias y en formato de test adaptativo. Los cuestionarios de contexto requieren 1 hora aproximadamente (estudiantes y dirección del centro educativo).

El presente artículo trata los aspectos generales de PISA 2025. En el próximo número de DyLE, la segunda parte hará referencia a los resultados de las CCAA.

Una evaluación de amplísima extensión

Son ya 90 países los que concurren a la evaluación PISA: Tal y como se puede ver en la Figura 1, en la edición de PISA 2025 han participado un total de 90; 38 de la OCDE y 52 países asociados. Los estudiantes afectados en esta evaluación han sido 760.000 y representan a un conjunto de 33 millones de jóvenes de 15 años. En España han sido casi 30.000 los estudiantes implicados, en 956 centros de todas las Comunidades Autónomas y ciudades autónomas.

Figura 1. Los países participantes

El marco conceptual de la evaluación de la competencia científica

En la evaluación PISA 2025 se formula un importante desarrollo del concepto de competencia científica. No se define el término ‘ciencia’ de manera explícita, sino que se establece un marco conceptual sobre las competencias y los resultados esperados de la educación científica. Según este marco, la ciencia es un proceso de construcción de conocimiento del ser humano, la naturaleza y el universo, fundamentado en la investigación, el análisis crítico de evidencias y la argumentación científica, que permite comprender fenómenos, explicar el funcionamiento del mundo y tomar decisiones informadas y responsables frente a problemas de diverso rango, desde el personal al social y medioambiental.

En este ciclo se resalta, pues, el valor de la ciencia como investigación, evaluación y utilización de la información científica para la toma de decisiones y acciones en otros ámbitos, como el tecnológico, el político o el económico.

Figura 2. La competencia científica integra la competencia medioambiental

Los resultados empeoran en todo el planeta y en España más

Retroceso en las tres competencias troncales

La caída de rendimientos medios merece un análisis ponderado y requiere al menos la visualización comparada que se ofrece en las figuras 3, 4 y 5, en las que se constata, especialmente en la última década, un evidente descenso en resultados.

Figura 3. Evolución de los rendimientos medios estimados en ciencias entre 2015 y 2025 para España y el Promedio OCDE-35

Fuente: Informe INEE PISA 2025

Para contextualizar la evolución de España en competencia científica es interesante comentar un dato: en 2015, el porcentaje del alumnado PISA español que no cursaba ninguna asignatura científica en ese año académico era del 16 %, mientras que en 2025 ese porcentaje ascendió al 29 %, debido a la mayor capacidad de elección de materias del alumnado de 4º de ESO (en el Promedio OCDE, es del 7%).

Figura 4. Evolución de los rendimientos medios estimados en lectura entre 2015 y 2025 para España y el Promedio OCDE-35

Fuente: Informe INEE PISA 2025

Figura 5. Evolución de los rendimientos medios estimados en matemáticas entre 2015 y 2025 para España y el Promedio OCDE-35

Fuente: Informe INEE PISA 2025

Cifras clave que destaca el informe OCDE PISA 2025

46%

de los estudiantes en países de la OCDE utilizan chatbots de IA semanalmente o más para ayudarse a aprender

28%

de estudiantes en países de la OCDE afirman que sus compañeros se distraen con el uso de dispositivos digitales durante la mayoría o todas las clases de ciencias

76%

de los estudiantes en los países de la OCDE sienten que pertenecen a la escuela.

*https://www.oecd.org/en/publications/pisa-2025-results-volume-

La versión española del informe ha sido elaborada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes desde el INEE, Instituto Nacional de Evaluación Educativa, y se estructura en seis capítulos.

El principal, el 2, se centra en los resultados de rendimiento en las competencias científica, matemática y lectora, con un análisis más profundo de la primera por ser la competencia principal en PISA 2025.

El capítulo 3 aborda aspectos relacionados con la equidad y analiza el rendimiento en función de variables como el género, el estatus socioeconómico y cultural o la condición de inmigrante.

El capítulo 4 pone el foco en cómo repercuten las actitudes del alumnado en los resultados académicos. Así, se analizan aspectos tales como la perseverancia, la motivación, la mentalidad de crecimiento o la proactividad para pedir ayuda.

En el capítulo 5 se analizan variables relacionadas con el bienestar del alumnado: la pertenencia al centro, el acoso, la capacidad de resiliencia o cómo se percibe el apoyo del profesorado.

Por último, en el capítulo 6 se aborda un análisis de los resultados en la competencia en ciencias ambientales, en relación con las actitudes y

Informe español completo en: https://www.educacionyfp.gob.es/inee/evaluaciones-internacionales/pisa/pisa-2025.html

Rendimientos a la baja

La primera constatación afecta a resultados y sus posibles causas. Una síntesis se nos ofrece en la adjunta infografía del informe del INEE en la que se presentan para las tres competencias los datos del país mejor situado en cada caso (Japón), los del conjunto de la OCDE, los de la UE, los de España y los del país en situación más crítica (Chipre o Colombia).

El informe ejecutivo de la OCDE* expone sin ambages que el rendimiento general de los países de la OCDE disminuyó, con los niveles medios de rendimiento más bajos jamás observados en ciencia, lectura y matemáticas.

Las puntuaciones generales de lectura han experimentado un descenso especialmente pronunciado en los últimos tres años, incluyendo habilidades que más importan en la era de la IA: evaluar información, establecer conexiones entre múltiples fuentes y reflexionar críticamente sobre lo que leemos. Los casos de “lectura apresurada” —en los que los estudiantes leen rápido, pero de forma inexacta— casi se duplicaron globalmente hasta el 9% entre 2018 y 2025.

Posibles causas según OCDE

Esa disminución de la atención y los cambios de hábitos y tendencias forman parte del análisis de posibles causas del descenso que se constata con carácter general.

Lejos de todo discurso exculpatorio y también de las interpretaciones simplistas de uso político, la OCDE dedica un amplio espacio a buscar explicaciones al generalizado descenso de rendimientos, al entender esencial que un adecuado diagnóstico facilite la adopción de medidas por parte de todos los estamentos interesados en la comunidad internacional.

La OCDE ha querido indagar en las posibles causas de este descenso, y se ha centrado en competencia lectora, ya que la comprensión lectora juega un papel fundamental a la hora de entender y completar con éxito las tareas de las otras competencias de PISA. Además, la evolución relativa del rendimiento en lectura de los países está relacionada con las de los rendimientos en matemáticas y en ciencias, lo que sugiere que hay factores que afectan de manera transversal a todas las competencias.

Considerando poco probable que los descensos en los rendimientos sean atribuibles a problemas en las mediciones o a anomalías específicas de PISA, adelanta cuatro posibles bloques causales:

1 Alumnado: ¿Una reconfiguración de las competencias, disminución de la atención y, en algunos países, actitudes más negativas hacia el centro educativo?

2 Centros educativos y aulas: ¿Una mayor necesidad de apoyo al alumnado, más problemas de comportamiento y más dificultades para mantener la disciplina?

3 Presiones a nivel de sistema: ¿Aulas más diversas y una gobernanza débil?

4 Tendencias sociales: los cambios en los hábitos de lectura, una vida cada vez más digital, y la pandemia.

Tras analizarlas, el informe concluye que estas hipótesis deben interpretarse como complementarias, y no como excluyentes. No atribuyen la responsabilidad al alumnado, los profesores, los centros educativos ni las familias. Por el contrario, apuntan a un entorno (de aprendizaje) que ha cambiado, en el que la lectura sostenida, la participación activa, el apoyo pedagógico y el desarrollo acumulativo de competencias pueden haber pasado a ser más difíciles de mantener.

Se cierra así: “Tras 25 años de PISA, comprender por qué ha disminuido el rendimiento en lectura en cada contexto nacional es, por lo tanto, esencial no solo para explicar los resultados de 2025, sino también para identificar en qué aspectos los sistemas educativos podrían necesitar restablecer las condiciones para el aprendizaje en los próximos años”.

La equidad en España sigue presente

PISA ha considerado siempre la calidad en educación como un conjunto en que se integran excelencia y equidad, entendida como el grado en que los resultados de los estudiantes son independientes de su origen, así como la capacidad de los sistemas educativos para garantizar oportunidades de aprendizaje a todos los jóvenes estudiantes de 15 años.

Por medio del constructo del ISEC (Índice Socioeconómico y Cultural) PISA dispone de una herramienta fundamental para evaluar el grado de equidad de los sistemas educativos, permitiendo identificar en qué medida las diferencias de origen condicionan los resultados escolares.

La educación española mantiene unos datos marcadamente mejores que los habituales tanto en el marco OCDE como en el de la UE.

Lo mismo ocurre, aunque no tanto, en cuanto a la neutralización de las desigualdades de partida de la población migrante en Lectura, aunque la media de la OCDE lo hace mejor en Matemáticas.

Los desiguales rendimientos según género mantienen la tradicional ventaja de las chicas en Lectura y de chicos en Matemáticas. En Ciencias, paridad lograda.

El aparente mejor rendimiento de los estudiantes en los centros privados, si se descuenta el ISEC, queda prácticamente neutralizado (+4) en España, más de 4 veces mejor que en la media de la UE (+18).

Las actitudes hacia el aprendizaje

La infografía del INEE sobre las actitudes del alumnado hacia el aprendizaje según PISA 2025 muestra que España destaca por presentar una mayor curiosidad científica, mayor sentido de pertenencia al centro y mayor preparación para la vida adulta que la OCDE y la UE.

En cambio, España se sitúa en niveles similares a las referencias internacionales en la relación entre curiosidad y rendimiento y en el disfrute de las ciencias.

La parte inferior muestra brechas de género: las chicas presentan mayor curiosidad científica, mientras que los porcentajes de alumnado que se siente mejor preparado para la vida adulta son similares entre chicos y chicas.

Recursos y entorno de aprendizaje

La infografía del INEE analiza los recursos escolares y el entorno de aprendizaje en PISA 2025, comparando la situación de España con la OCDE y la Unión Europea.

Entre las fortalezas de España destacan un mayor apoyo del profesorado y de las familias, un mayor uso de la inteligencia artificial y una menor exposición al acoso escolar en contraste con el entorno internacional.

Por el contrario, los principales retos identificados son la percepción de escasez de personal educativo, el mayor porcentaje de alumnado que no recibe clase de Ciencias (lo que se relaciona con diferencias en el rendimiento) y una menor competencia digital educativa.

Asimismo, España presenta niveles más altos de absentismo escolar y de falta de recursos digitales, factores que muestran una asociación negativa con los resultados académicos.

Resultados y percepciones en Ciencias Ambientales

La infografía adjunta analiza el rendimiento en Ciencias Ambientales, la concienciación ambiental y la equidad en este campo en PISA 2025.

En rendimiento, España se sitúa en la media internacional, destacando por contar con menos alumnado en niveles avanzados, pero también con menor proporción de rendimiento insuficiente.

En concienciación, España lidera el porcentaje de estudiantes que prevé contribuir a la protección del medio ambiente en su trabajo futuro, destacando la proporción de 7 de cada 10 estudiantes en actitudes medioambientales en el año anterior a la realización de la prueba.

En cuanto a la equidad en Ciencias Ambientales, el contexto socioeconómico tiene menor impacto en España que en el entorno internacional, el alumnado migrante rinde en promedio 4 puntos por debajo del nativo y existe una brecha de género donde las chicas muestran una mayor disposición a dedicarse profesionalmente al medioambiente.